lunes, 5 de enero de 2015

VHS El regreso de los héroes

Con Cariño, para Hilario Peña.

Desde hace unos años las “historias” se han transformado alejándose de los tópicos. Los cuentos de hadas y los relatos heroicos han sido los más modificados. El ejemplo claro es Shrek. En esa película de Dreamworks el personaje principal no es un príncipe hermoso, rubio y que debe salvar a una princesa delicada de las garras de un dragón. Al contrario, es un temible ogro, que se pedorrea y que platica con un burro parlachín.
            Con la inclusión de villanas que justifican su maldad por un insulto previo, superhéroes torturados que se debaten entre el bien y mal, policías sudorosos que pertenecen a una minoría racial en Estados Unidos y demás “giros ingeniosos” las historias que se habían conservado igual durante años comienzan a desquebrajarse.
            La más reciente película basada en Hércules, protagonizada por Dwayne Johnson, es el tiro de gracia a las viejas narraciones históricas en donde el héroe lucha contra fuerzas superiores a él y sale victorioso. Allí, Hércules es un hombre común… pero también lo son la Hidra y el León de Nemea. El multiculturalismo (pero más lo políticamente correcto) han venido a quebrar los moldes de las arcaicas historias y nos han brindado películas que ya no emocionan al espectador. Cintas tan olvidables que uno espera verlas directamente en el celular o en el autobús mientras se viaja a otra ciudad.
            Sin embargo, hay dos cintas que me han hecho recuperar la confianza en el famoso viaje del héroe, que tan bien describiera Christopher Vogler. Películas que van a lo sencillo: contar una historia de un hombre en busca justicia. Sus nombres son Otro día para matar y Un paseo por las tumbas.

En ellas directores, guionistas y actores no incurren en los errores actuales de las cintas de acción es decir: exceso de efectos especiales, exceso de vueltas en el guión, exceso de complicadas coreografías y exceso de violencia y desnudos. Tiene lo justo de cada segmento pero lo dosifican a lo largo de la trama, que tampoco es tan intrincada que uno no acaba por entender qué pasó o tan simple, que se adivine en los primeros 20 minutos. Keanu Reeves y Liam Neeson han envejecido y eso los convirtió en unos estupendos héroes de acción.
  1. Columna publicada en Playboy México de Diciembre.

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